En el acelerado ambiente empresarial de hoy en día, a los empleados de todo nivel se les pide que se encarguen cada vez de más tareas, que cumplan más plazos, que asuman más responsabilidad y que se adapten a más innovación. Además de esos retos está la cuestión de la gran diversidad de personas con las que uno trabaja, y que continuamente están cambiando, por lo que es necesario saber manejar las diferencias generacionales, culturales, de sexo y de edad. La comunicación, tanto verbal como no verbal, constituye la base de todo lo que hacemos y decimos y es trascendental en el entorno laboral del siglo XXI.